HOUSESITTING: LA SOLUCIÓN PARA TU CASA Y TUS MASCOTAS CUANDO TE VAS DE VIAJE

Housesitting

¿Estás planificando un viaje y no sabés con quién dejar a tus mascotas? ¿O te da inseguridad dejar tu casa sola? ¡No te preocupes, para eso está el housesitting! En este post te cuento de qué se trata, cómo usarlo, por qué conviene y por qué es seguro.


Cuando preparás un viaje, los amiguitos peludos suelen convertirse en un problemón. Llevarlos con vos requiere encontrar un hospedaje que los admita, aceptar que transportarlos puede resultar incómodo, y que probablemente todo salga un poquito más caro.

¿Pero qué pasa si no querés o no podés llevarlos con vos? No te amargues. Tus únicas opciones no son dejarlos en alguna guardería o conseguir que algún familiar caritativo los cuide mientras no estás. Existe otra alternativa. Se llama house-sitting.

Housesitting - dejá tu casa y mascotas en buenas manos cuando viajás

House-sitting significa cuidar casas (¡y mascotas!). Es un acuerdo mediante el cual una persona o pareja accede a vivir en tu casa mientras estás de viaje, ocupándose gratis de los quehaceres y de tus mascotas (si las tuvieras).

Si te estás preguntando quién aceptaría cuidar tu casa y tu mascota sin cobrarte, la respuesta es: ¡la comunidad viajera! Porque para nosotros, convertirnos en house-sitters es una excelente forma de conocer nuevos lugares sin tener que pagar hospedaje. Es un intercambio justo, donde ganan las dos partes. Los viajeros ahorran plata, y los dueños se quedan tranquilos sabiendo que va a haber alguien en la casa ocupándose de los animales. (También se ahorran dinero en guarderías.)

Antes de nombrarte más beneficios, te cuento un poco cómo funciona el asunto. 

¿Cómo encontrar un buen house-sitter?

Los pasos a seguir son fáciles:

1. Definir a través de qué sitio vas a hacer la búsqueda, y suscribirte.

Existen varias páginas donde las personas que necesitan a alguien para cuidar su mascota y/o su casa pueden suscribirse y publicar su anuncio. Los más conocidos son:

MindMyHouse: gratis para los dueños, pero los sitters pagan 20 dólares anuales. Nomador: tiene un costo de 89 dólares por año para ambas partes. TrustedHousesitters: tiene un costo anual de 119 dólares, también para ambas partes.

2. Publicar tu anuncio.

Una vez que decidiste qué sitio es el mejor para vos, podés crear tu anuncio. Ahí vas a especificar el período de tiempo para el que necesitás a alguien; tu zona de residencia; cuáles van a ser las responsabilidades del house-sitter; fotos de tu mascota y/o casa (opcional), etc.

Al final del post vas a poder descargar los tips para escribir un buen anuncio que atraiga a los mejores candidatos.

3. Encontrar un house-sitter que se adapte a tus preferencias. 

Los house-sitters suscriptos al sitio van a poder ver tu anuncio y evaluar si les interesa. Si es el caso, te van a enviar un mensaje a través de la página expresando su interés. Vos decidirás si te calzan.

Si te querés asegurar de que tengan experiencia, podés evaluar sus reseñas en la página. Aun así, pensá que los inexpertos también necesitan que alguien les dé su primera oportunidad. 😉

Otra opción es navegar por el listado de sitters y mandarles vos un mensaje con la oferta cuando encuentres algún perfil que te guste.

4. Llegar a un acuerdo con el house-sitter. 

Si las dos partes aclaran expectativas, responsabilidades, etc. y coinciden, listo. Tienen un acuerdo. El dueño comparte la dirección exacta, para que el house-sitter sepa cómo llegar. Existe la posibilidad de completar un contrato estándar que te provee la página en cuestión. Al menos MindMyHouse, la que yo uso. Podés verlo acá.

¿Por qué conviene dejar tu casa en manos de un house-sitter?

Por varias razones:

  • Te evita tener que molestar a tus familiares, amigos o vecinos.

Sabemos que pedirle ese favor a alguien es cargarlo con una responsabilidad enorme. Poca gente dejaría su propia casa para irse a vivir a la tuya, así que no les quedaría otra que ir una o más veces a controlar, o llevarse a tu mascota con ellos. Por más amorosa que sea la persona o cercana la relación, seamos sinceros: los estás cargando con una responsabilidad que no pidieron y probablemente no desean. (¡Aunque nadie te lo diga en la cara!)

  • Vas a ahorrar dinero.

Si alguna vez consultaste precios en una guardería de animales, vas a estar de acuerdo conmigo en que es una locura. Te sale más caro ubicar al perro que pagar tus propias vacaciones. Y esto pasa en cualquier parte del mundo.

Ni hablar de que a algunas mascotas les puede resultar estresante y perjudicial cambiar bruscamente de entorno. De esta forma, podés relajarte y disfrutar de tu viaje sabiendo que tu amiguito está tranquilo en su propia casa y que vos te ahorraste un agujero en el bolsillo.

Housesitting - willow

Willow jugando con un cordón

  • Da la apariencia (en este caso real) de que la casa está habitada.

Claro que no es infalible, pero hay muchas menos chances de que entren a robar si hay gente en la casa. Y cuando una casa está sola, lamentablemente, se nota. 


Ahora, yo sé que te estarás preguntando ¿pero es seguro dejar entrar a un desconocido en mi casa? ¿Quién me asegura de que cuando vuelva no me va a faltar nada?

No te culpo por pensar así. Desgraciadamente, la propia inseguridad de nuestro país nos corrompió hasta la médula, y desconfiamos hasta de nuestro vecino. Pero dejame contarte por qué el housesitting no es peligroso.

La práctica del housesitting es segura

En primer lugar, pensá que la gente que se postula como house-sitters son personas como yo. Viajeros que quieren recorrer el mundo, pero tienen un presupuesto limitado. Somos buena gente y no buscamos hacerle mal a nadie. Sólo queremos dormir bajo un techo y ahorrar unos mangos.

Si todavía desconfiás, recordá que para inscribirse en las páginas hay que pagar. Si el objetivo fuera robar, no tiene ningún sentido pagar una suscripción ni los pasajes hasta tu casa. Creo que si alguien tiene malas intenciones, no va a poner el esfuerzo que requiere armar un perfil. Y mucho menos va invertir en la página. 

Por otra parte, estas páginas exigen pruebas de identidad antes de dar de alta el perfil de un house-sitter. En mi caso, verificaron mi número de teléfono, y tuve que mandar una copia de mi pasaporte y de un servicio a mi nombre. El sitio MindMyHouse no me pidió antecedentes penales, pero recomienda tener un certificado en caso de que los dueños de las casas lo requieran.

De esta forma brindan seguridad extra a los dueños. Y en el improbable caso de que algo suceda, cuentan con todos los datos del house-sitter para realizar la denuncia si fuera necesario, y hasta saben dónde vive. Sería ilógico que sabiendo esto alguien se mandara alguna macana. Sería debut y despedida, con enormes chances de fracasar en el intento. NO TIENE SENTIDO.

Y como dije antes, el hecho de que exista la posibilidad de completar un contrato te permite dejar por escrito todos los detalles del acuerdo. De esta forma tenés un documento firmado al que recurrir si lo necesitaras. Pero creeme, ¡no te va a hacer falta!

housesitting en Letonia

La casa que nos confiaron en Letonia

¡Viva el housesitting!

House-sitting es realmente tu mejor alternativa para irte de viaje y tener la tranquilidad de que tanto tu casa como tu mascota van a estar en buenas manos.

Vas a evitar ser una molestia cargando a tus familiares o amigos con la responsabilidad de ir a controlar. Te vas a ahorrar una fortuna que de otra forma tendrías que gastar en guarderías. Y te vas a asegurar de que haya siempre alguien en tu casa, evitando la apariencia de que está deshabitada.

A eso sumale la satisfacción de que le estás dando una mano a un viajero para que pueda seguir en viaje. Ya por eso te convertís en su héroe. ¿Qué más querés?

Encontrar a alguien dispuesto a ayudarte es más fácil de lo que pensás. ¡Animate!

¿Cómo escribir un buen anuncio de house-sitting?

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